Información útil
Atascos localizados o problemas en la red común
Una tubería puede perder capacidad por grasa, jabón, cal, sedimentos, residuos o materiales que no deberían haberse vertido. Los primeros síntomas suelen ser desagües lentos, ruidos, malos olores o retornos de agua.
Cuando varios aparatos presentan síntomas al mismo tiempo, la obstrucción suele estar en un ramal común. Identificar qué puntos están afectados ayuda a acotar el tramo y evita desmontajes innecesarios.
En conducciones largas o con atascos recurrentes podemos combinar limpieza mecánica, agua a presión e inspección con cámara, según el diámetro, el acceso y el estado de la red.